2/2/12

IBERIA, única aerolínea de red que volará hacia un HUB desde Asturias a partir del 25 de Marzo


"Cambio de modelo"
A la salida de Air Europa el pasado mes de noviembre de la ruta Asturias-Madrid, desde donde conectaba con sus vuelos de largo radio a América y con la red SkyTeam; la caida de Spanair la pasada semana que conectaba el principado con Barcelona y desde allí con los vuelos de las compañías Star Alliance a Europa, América o Asia, deberemos de sumar a partir del 25 de marzo el cese de operaciones de Air France que conecta Asturias con su distribuidor de París-CDG a todo el mundo tres veces al día.


Una reflexión profunda nos lleva a una desoladora conclusión; Asturias pierde conectividad. 
Iberia será la única compañía de red que opere desde el Principado y ofrezca unas conexiones que faciliten y aseguren poner a los asturianos en el mundo,  y a los viajeros en Asturias, a falta de la entrada el próximo verano de Air Berlin en la alianza Oneworld (a la que también pertenece Iberia) y los vuelos vacacionales de Air Europa a las islas que no ofrecen conectividad alguna. 




El mercado de la aviación "low-cost" ha revolucionado la forma de viajar. Los viajes punto a punto, ofreciendo múltiples destinos desde una misma región, se han convertido en una necesidad en esta sociedad globalizada; comunicarse de forma directa entre un aeropuerto A y un destino B a un precio asequible. Las escalas ya no están de moda. Sin embargo este sistema tiene sus limitaciones. La demanda, el precio y la rentabilidad. Pero algunas de ellas se pueden salvar. Por ejemplo mediante convenios de promoción turística que enmascaran la prohibición de la Unión Europea de subvencionar directamente a las aerolíneas. Así, mediante la inversión de dinero público, bajamos los precios entre A y B .Como consecuencia creamos una demanda que antes no existía y que cierto es, puede repercutir positivamente en la economía de, generalmente, una de las dos zonas. Sin embargo, cuanto mayor es la distancia entre A y B, menor es rentabilidad de la aerolínea, y por tanto mayor debería de ser el acuerdo económico para su viabilidad.  El divorcio entre administración y empresa, salvo en casos puntuales, está servido. La distancia es el olvido.

En este punto las aerolíneas llamadas "tradicionales" justifican su existencia. 
No ganan "nada" en los vuelos de corto radio o "punto a punto"que tratan de reinventar para no perder la batalla contra las low cost . Su negocio está en las conexiones. Los grandes centros de distribución que conectan con todo el mundo se cuentan con los dedos de las manos. Y el 25 de marzo Asturias perderá uno de los más importantes, París-CDG. Uno de esos nodos que te permiten llegar de A a B sin importar la distancia. Porque en esta sociedad globalizada las conexiones entre ciudades a miles de kilómetros de distancia importan, y ahora más que nunca.

Iberia, desde que comenzara a volar desde Asturias a Madrid, donde tiene su HUB (centro de conexiones) para toda Europa, África y América ha prestado un servicio ininterrumpido y sin contraprestación alguna a cambio. A día de hoy es una empresa privada que ha optado por operar una ruta que no ofrecerá beneficios en el punto a punto, pero compensan con sus conexiones. Los asturianos también necesitan viajar a México, Chile o Estados Unidos, necesitan facturar equipaje, estar cómodos en un avión durante 10 horas seguidas y tener una red de destinos lo más amplia posible. Desde diferentes medios de prensa se ha remarcado durante mucho tiempo la situación de monopolio que se vivía en la ruta Asturias-Madrid y los precios ofertados en el enlace; los más altos de todo el norte, se ha repetido hasta la saciedad, sin ser mentira, hasta la llegada de primero Easyjet, y después Air Europa. Pero ambas compañías dejaron de operar la ruta por no considerarlas rentables, pidiendo subvenciones a cambio de mantener la oferta. Y es que el "punto a punto" no siempre es rentable si se tiene que comercializar a los verdaderos costes operativos. Un avión entre Asturias y Madrid tiene unas emisiones de CO2 y un consumo de combustible, por pasajero, el triple que el de el tren en el mismo trayecto, y más de diez veces superior al del autobús. Su coste económico, y energético también será superior.

Con la llegada de Ryanair al corredor madrileño se consigue romper el llamado "monopolio" y bajar los precios en el "punto a punto". Será ya la tercera vez, y esperemos que sus enlaces aumenten frecuencias y mejoren la conectividad entre las dos regiones y que esta vez por fin, una low cost venga para quedarse en la ruta, y que como Iberia viene haciendo en su sector negocio, haga lo propio en las conexiones llamadas low cost.

No se trata de defender un sistema único basado en aerolíneas de red, a las que hay que hacer cumplir con sus obligaciones y exigir mejoras día a día en su servicio de manera incansable, sino de apostar por la convivencia de los dos tipos de negocio, porque si bien es necesario tener una amplia oferta a destinos "domésticos" no podemos despreciar y dejar escapar, una vez más, la única forma de conectar hacia, "después del mar"
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